Ciudad Juárez, Chih., 10 de octubre de 2026.– Con la mira puesta en la gubernatura de Chihuahua en 2027 y desde una de las principales plazas políticas de Morena, Marco Bonilla Mendoza lanzó un desafío electoral al asegurar que ganará el estado, compromiso que, según lo señalado, llevó hasta el terreno personal al prometerlo por su madre.
El alcalde con licencia de Chihuahua capital convirtió su toma de protesta como Coordinador Estatal de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad en el arranque de una nueva etapa de confrontación política por el control del estado.
En una concentración realizada sobre la avenida 16 de Septiembre, frente a la Catedral de Ciudad Juárez, el político panista planteó un acuerdo de unidad que trascienda las estructuras partidistas y convocó a distintos sectores de la sociedad chihuahuense a participar en su proyecto político rumbo a la sucesión gubernamental.
El acto fue encabezado por el dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero Herrera, quien formalizó el nombramiento de Bonilla y convocó a la estructura partidista a defender la voluntad ciudadana en las urnas, así como los intereses relacionados con la seguridad, el empleo, el campo, el agua y la frontera.
La ceremonia también contó con la presencia de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, y representantes del panismo procedentes de diferentes municipios de Chihuahua.
La elección de Ciudad Juárez como escenario del encuentro adquirió especial relevancia por tratarse del municipio más poblado del estado y de una plaza gobernada por Morena, donde el PAN busca ampliar su presencia territorial de cara a los próximos comicios.
Durante su intervención, Bonilla sostuvo que ningún partido político puede adjudicarse la propiedad electoral de Ciudad Juárez y reivindicó el papel de sus habitantes como protagonistas del desarrollo económico, industrial y social de Chihuahua.
El coordinador panista colocó a la frontera en el centro de su planteamiento político, al reconocer su importancia estratégica para la economía estatal y nacional, particularmente por la actividad manufacturera, el comercio internacional y la generación de empleos.
Asimismo, planteó que los recursos generados mediante el esfuerzo de los trabajadores fronterizos deben traducirse en beneficios para la propia ciudad, bajo el compromiso de que cada peso trabajado permanezca en Juárez.
En su discurso, Bonilla también llamó a construir un acuerdo de unidad entre habitantes de las distintas regiones de Chihuahua, desde la frontera hasta Parral, Madera, Jiménez, la Sierra Tarahumara y las comunidades menonitas.
El planteamiento representa un intento por extender su convocatoria más allá de la militancia tradicional del PAN, mediante una agenda que incorpore las necesidades económicas y sociales de los diferentes municipios.
La toma de protesta incluyó un llamado de la dirigencia nacional panista a fortalecer la organización territorial y la vigilancia electoral, elementos que serán determinantes para la estrategia partidista durante el proceso de renovación de la gubernatura.
La concentración reunió a simpatizantes procedentes de municipios como Chihuahua, Camargo, Jiménez, Delicias y Nuevo Casas Grandes, quienes acudieron al Centro Histórico fronterizo para participar en el acto político.
Con este movimiento, Bonilla formalizó una responsabilidad partidista de alcance estatal, aunque su nombramiento como coordinador no constituye por sí mismo una candidatura oficial a gobernador.
El mensaje dejó establecida la intención del alcalde con licencia de disputar políticamente el territorio chihuahuense, con especial atención en Ciudad Juárez, donde el crecimiento electoral del PAN dependerá de su capacidad para convencer a sectores que actualmente respaldan a otras fuerzas políticas.
La promesa de ganar Chihuahua y la convocatoria a un acuerdo de unidad marcaron así el discurso con el que Marco Bonilla abrió una nueva etapa de su actividad política, mientras los partidos comienzan a reorganizar sus estructuras ante la sucesión gubernamental de 2027.
